
Femicidios frustrados evidencian brecha de protección: 50,9% había denunciado y solo 12,4% de los casos tenía cautelares
Más de la mitad de las víctimas de femicidio frustrado registradas durante 2025 había realizado denuncias previamente, según reveló el Informe Anual del Circuito Intersectorial de Femicidios (CIF).
De los 330 casos contabilizados, 168 víctimas —equivalentes al 50,9%— tenían denuncias anteriores asociadas, mientras que en 162 no existían registros previos.
Pese a ello, la presencia de medidas de protección era considerablemente menor. En 289 de los 330 femicidios frustrados no había medidas cautelares vigentes al momento del ataque, mientras que solo 41 casos, un 12,4%, sí contaban con ellas.
La ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, calificó el dato como especialmente preocupante y llamó al Congreso a avanzar en el proyecto presentado por el Ejecutivo para fortalecer este tipo de medidas y aumentar la protección de las víctimas.
Violencia concentrada en espacios íntimos
El informe también muestra que ocho de cada diez femicidios frustrados ocurrieron en una vivienda vinculada a la víctima o al agresor. El domicilio compartido concentró 151 casos, seguido por la vivienda de la víctima, con 93, y la del victimario, con 20.
La tendencia se replica al observar el conjunto de hechos de violencia femicida registrados durante el año. De los 446 casos analizados —entre consumados, frustrados, tentados y suicidios femicidas—, 437 fueron clasificados como femicidios íntimos, equivalentes al 98% del total.
En materia de persecución penal, el reporte señala que el 76,1% de los agresores vinculados a femicidios frustrados fue detenido, mientras que SernamEG logró contactar al 89,09% de las sobrevivientes para ofrecer acompañamiento psicosocial y jurídico.
Esta noticia aparece primero en: El Periodista



